A sus veintiún años, Mar Rivière sorprende por la madurez de su voz y sus letras; una cantautora que destaca por la fuerza y nitidez de su voz, así como por sus composiciones dinámicas, elegantes y agridulces. Sus canciones parecen pintar un cuadro, un cuadro en el que el espectador ve reflejadas sus emociones y sus propias vivencias.